Beneficios de una dieta adaptada

Llevar una alimentación equilibrada que garantice el aporte nutricional necesario es uno de los elementos fundamentales para una vida saludable. Los beneficios se multiplican si esta, además, se adapta a las necesidades específicas de cada persona, especialmente en casos concretos de usuarios con patologías tales como hipertensión, diabetes, o que padecen algún tipo de alergia o intolerancia alimenticia.

A la hora de diseñar una dieta adaptada se deben tener en cuenta, además del estado de salud general, aspectos tan importantes como las digestiones del usuario, su nivel de apetito, si sufre insomnio, si padece algún tipo de trastorno o si tiene alguna enfermedad, real o potencial.

La nutrición es un tema que nos tomamos muy en serio en Costa Nevada. En un post anterior hablamos de los beneficios del sistema de alimentación texturizada implantado en el centro desde hace meses, que garantiza una dieta equilibrada y un aporte nutricional adecuado para nuestros residentes. Además de estar compuesto por platos con sabores y aromas reconocibles de manera natural, y garantizar el aporte nutricional necesario con una textura adecuada, todos ellos son aptos para diabéticos, ya que ninguno contiene azúcar.

Una de las principales recomendaciones a la hora de adaptar la dieta a las necesidades de los mayores es la de modificar la textura de los alimentos, para usuarios de disfagia y problemas de deglución. En este caso no es un aspecto a tener en cuenta, ya que se trata de una dieta específicamente orientada a usuarios que presentan esta sintomatología.

Otro de los aspectos a destacar es que el menú puede adaptarse en función de las necesidades y gustos de cada usuario, con todos los ya mencionados beneficios que esto conlleva. Así si, por ejemplo, para una persona no toma cerdo (ver imagen del Menú 2) se pueden aplicar las modificaciones pertinentes para que pueda disfrutar de un menú balanceado y equilibrado del mismo modo que el resto de usuarios. En este caso, el cerdo se ha sustituido por pollo, atún o ternera; o directamente se ha cambiado el plato por otro que se adapte a sus necesidades nutricionales.

Del mismo modo sucede en los ejemplos que presentamos con el Menú 1. En esta opción, los usuarios no toman fritos ni grasas, por lo que se han aplicado modificaciones tales como incluir pescado a la plancha en lugar de frito o eliminar la pringá del cocido.

Estos son solo algunos casos de modificaciones del menú que realizamos en el centro residencial Costa nevada, siempre adaptándonos a las necesidades de cada uno de nuestros usuarios. Este tipo de prácticas, personalizadas para cada caso concreto, son una garantía de salud y calidad de vida.

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